Sensor Modular de Detección de Pérdidas de Refrigerante
Print

Sensor Modular de Detección de Pérdidas de Refrigerante

Con regulaciones gubernamentales cada vez más exigentes y el precio del refrigerante en continuo aumento, invertir en un sistema efectivo de detección de pérdidas de refrigerante resulta crítico, tanto desde la perspectiva del cumplimiento de los códigos establecidos como desde el punto de vista financiero. El Sensor Modular de Detección de Pérdidas de Refrigerante (MRLDS) de Emerson monitorea su instalación de manera continua en busca de niveles bajos de los refrigerantes que más se utilizan en los sistemas de refrigeración comercial.

Este sensor basado en la difusión, que utiliza una innovadora tecnología fotoacústica infrarroja, detecta concentraciones tan pequeñas como 25 ppm y le permite satisfacer e, incluso, superar todas las especificaciones de la Norma ASHRAE 15. Con la capacidad de establecer una interfaz con el Sistema de Gestión de Instalaciones E2 por medio de una señal de 0 a 5 V o un bus de comunicación en red, se abre un mundo de funciones de monitoreo, mantenimiento y despacho. Estas funciones protegen los sistemas de refrigeración dando aviso sobre pérdidas y problemas potenciales apenas ocurren, lo que permite una respuesta inmediata antes de que un problema pequeño se torne crítico.

El MRLDS usa tecnología fotoacústica infrarroja basada en la difusión, un avance de Emerson Climate Technologies. Esto significa que el sensor es lo suficientemente sensible como para medir concentraciones de refrigerante del aire que normalmente circula a su alrededor. Para determinar una concentración de gas de manera precisa, una muestra de aire ingresa en una cámara especial. Una vez en el interior, el aire se expone a una fuente infrarroja que se calibró específicamente a la frecuencia del refrigerante en cuestión. Por último, un micrófono de avanzada escucha el ruido generado en respuesta a la fuente infrarroja, y se obtiene un nivel preciso de concentración de refrigerante. El resultado: no hay bombas que se desgasten, ni tuberías neumáticas que puedan pincharse, obturarse o cortarse, y no hay filtros que remplazar. Además, al incorporar el software de última generación, las calibraciones periódicas ya forman parte del pasado.

Principales beneficios

  • La tecnología de difusión significa que no hay bombas que se puedan romper ni tubos neumáticos que instalar ni filtros que cambiar. Al no haber bombas ya no se introduce agua en el sistema.
  • La tecnología fotoacústica infrarroja  prácticamente elimina las falsas alarmas.
  • La detección de pérdidas de tan sólo 20 ppm le permite cumplir con los requisitos ASHRAE y de códigos locales de manera eficaz en función de los costos.
  • Usa la misma señal que muchos sensores de óxido de metal, lo que permite una fácil actualización.
  • Las funciones de operación en red minimizan los costos iniciales.
  • Modelo de baja temperatura disponible, que permite un uso para -20 °F (-30 °C) inclusive.
  • Reconocido por UL y CE.