Aplicaciones de AC
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Aplicaciones de AC

 

Soluciones actuales para refrigerantes

Eliminación gradual del R-22

El Protocolo de Montreal, un tratado suscripto por la mayoría de los países del mundo en 1989, apuntaba a reducir el daño a la capa de ozono. Se identificó al R-22, un hidroclorofluorocarbono (HCFC) que era el refrigerante predominante para los sistemas fijos de aire acondicionado, como una de estas sustancias nocivas. Se encontró que los HCFC tienen un efecto negativo en la capa de ozono y, por lo tanto, como parte del Protocolo de Montreal, se están dejando de utilizar en todo el mundo. De acuerdo con este Protocolo, los EE. UU. acordaron eliminar la producción de equipos nuevos cargados con R-22 y con otros HCFC a partir de enero de 2010. Se producirá una cantidad reducida o determinada de este refrigerante para el equipo de base ya instalado hasta el año 2020 y, en ese momento, la producción y distribución de refrigerante R-22 virgen se terminará. Luego de una exhaustiva investigación, se encontró que el R410A, un hidrofluorocarbono (HFC), es el mejor remplazo del R-22 para las aplicaciones fijas de aire acondicionado por diversas razones. Los sistemas diseñados para R410A comenzaron a producirse ya a finales de la década de los noventa y, desde ese entonces, probaron ser una opción confiable con un impacto positivo sobre la capa de ozono.

Lea más acerca del Protocolo de Montreal y de la eliminación gradual del R-22.


Este gráfico muestra la cantidad de producción nueva de HCFC permitida por la ley durante el período de tiempo que figura debajo del gráfico. La línea amarilla representa la reducción gradual y el límite para los EE. UU., como se señala arriba, y la línea verde representa una reducción gradual y un límite similar para la Unión Europea.

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El futuro de los refrigerantes

¿El R410A llegó para quedarse?

Aunque los HFC como el R410A no dañan la capa de ozono, pertenecen a la categoría de sustancias que incluyen CO2, metano y otros productos conocidos como gases de efecto invernadero. Se cree que estos gases atrapan el calor y no permiten que la tierra se enfríe cuando se los libera hacia la atmósfera, lo que, en última instancia, contribuye al cambio climático. Remítase a la ilustración de abajo. El R410A, junto con otros fluidos de HFC, tiene una medida asignada que se conoce como GWP (Potencial de Calentamiento Global), que se basa en el impacto potencial que tiene sobre el calentamiento global cuando se lo libera hacia la atmósfera. Muchos de estos HFC con altos valores de GWP están bajo una creciente presión global para que sean gradualmente reducidos o eliminados. Los gobiernos y los tratados internacionales están considerando varias propuestas alrededor del mundo. Una propuesta, llamada NAP (Propuesta Norteamericana), sugiere que se agregue como enmienda al Protocolo de Montreal una reducción gradual del consumo de HFC por GWP.

Al considerar el impacto de un refrigerante sobre el cambio climático, es fundamental tener en cuenta no solo sus efectos directos si se lo libera en la atmósfera, sino también los efectos indirectos basados en el CO2 que se genera al producir la energía (electricidad) requerida para hacer funcionar un sistema de aire acondicionado. Una medida que se utiliza para estimar el impacto de calentamiento global neto de un sistema de aire acondicionado que usa un refrigerante específico es la medida TEWI, o el Impacto Total Equivalente sobre el Calentamiento Atmosférico. Como se observa en la ilustración de abajo, el impacto indirecto con los sistemas típicos de aire acondicionado es muy significativo. Por lo tanto, la eficiencia del refrigerante constituye un factor muy importante para seleccionar cualquier nueva alternativa, en especial si el interés principal se relaciona con el cambio climático.

Buscar un refrigerante para aire acondicionado que tenga (1) un potencial más bajo de calentamiento global y (2) una eficiencia igual al R410A resultó ser una tarea muy difícil. Emerson, junto con otros actores clave de la industria, tiene un activo compromiso en la evaluación de diversas alternativas. Además de pensar en alternativas de GWP más bajo para aire acondicionado, es prudente que aceleremos el uso de alternativas que demostraron ser seguras, eficientes y de implementación relativamente simple. También es importante concentrarse en la contención de fugas mejorando el diseño y las prácticas de mantenimiento en sistemas famosos por las pérdidas de refrigerante.

El AHRI (Instituto de Aire Acondicionado, Calefacción y Refrigeración) anunció recientemente que completará un estudio sobre nuevos refrigerantes con GWP bajo. Este estudio es similar al AREP (Programa de Evaluación de Alternativas para Refrigerantes) que se realizó a finales de la década de los noventa, que guió a la industria hacia el R410A como la mejor opción y la alternativa para el R-22 con HCFC.

  • En este estudio, se identificarán y probarán alternativas potenciales para reemplazar a los refrigerantes con GWP alto 
  • Emerson Climate Technologies tiene activa participación en este estudio
  • Lea más sobre el estudio de AHRI aquí

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Liderazgo de Emerson Climate

Colaboración con Grupos de Apoyo Clave - ACEEE

Refrigerantes de próxima generación: Estándares e implicancias de la política climática en las restricciones de la ingeniería
Hung Pham, Emerson Climate Technologies
Harvey Sachs , ACEEE (Consejo Estadounidense para una Economía Energéticamente Eficiente)

No existe un único refrigerante que sea perfecto para diversas aplicaciones industriales, de aire acondicionado y de refrigeración. Los halocarbonos predominantes (CFC, HCFC y HFC) combinan excelente eficiencia y seguridad con costos aceptables. Sin embargo, contribuyen con el potencial de destrucción del ozono (ODP) o con el potencial de calentamiento global (GWP). El Protocolo de Montreal ha eliminado el ODP al requerir que los CFC y los HCFC se remplacen con ciertos HFC, como el R-410A, R-407C y R134a. El objetivo siguiente es una búsqueda técnica y de políticas mundial de refrigerantes de próxima generación con bajo potencial de calentamiento global (LGWP). Entre las opciones potenciales, se incluyen los refrigerantes “naturales” como el dióxido de carbono (CO2), los hidrocarburos (HC) y el amoníaco (NH3) así como los HFO y las combinaciones HFO/HFC”. Todos implican compromisos importantes entre el GWP, la eficiencia energética, la seguridad y los costos. Las políticas ambientales deben tener en cuenta los efectos indirectos de un aumento en las emisiones de CO2 debido a refrigerantes menos eficientes, no sólo el calentamiento global (GWP) directo del refrigerante.

Formación de Políticas como Miembros de Asociaciones Clave – Alianza para una Política Atmosférica Responsable

La Alianza para una Política Atmosférica Responsable (ARAP) es una coalición de industrias que se organizó en 1980 para tratar el tema de la destrucción del ozono estratosférico. En la actualidad, se compone de aproximadamente cien fabricantes y empresas que dependen de los CFC, HCFC y HFC. Hoy la Alianza es una voz líder en la industria que coordina la participación industrial en el desarrollo de políticas gubernamentales internacionales y estadounidenses respecto a la protección de la capa de ozono y el cambio climático.

Averigüe más acerca de la Alianza.

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